Juventudes, ¿Valores y principios o es un simple sueño?
Por Juan G. González Sevilla.
Como a eso de las 5:00 de la mañana, fui sorprendido por las fuerzas especiales de la Policía Nacional; me habían preparado una operación sorpresa, mientras era huésped en un hotel capitalino, durante estaba participando de uno de los módulos de un intenso curso de formación técnica, política y social. Fui arrestado sin saber las razones; golpes físicos y represión psicológica recibía incesantemente…De pronto desperté de pie, semidormido por la cama de mi otro compañero de habitación . Asustado y apenado por el susto que le di a mi compañero, me acosté; tratando de reponer fuerzas para responder en el aula de clase el día siguiente.
En la noche, al regresar de la Universidad, mientras estaba cenando, platicábamos con mis compañeros y compañeras del curso, sobre la cultura política, retos y perspectivas de la juventud nicaragüense. Al medio terminar la conversación, me retire y subí a la habitación en busca de mi computadora para conectarme al internet para responder comunicaciones institucionales. El susto que me lleve fue al no encontrarla en el lugar donde la había dejado antes de irme a la universidad. - ¿Me la robaron?- la busque por todos lados y no apareció, desesperado reporte lo sucedido a mis compañeros, compañeras, a los responsable del Curso y a los del hotel…De pronto desperté muy asustado, se trataba de otro sueño relacionado al Contrato social y Estado de Derecho, materias que había recibido por los celebres docentes y las lecturas realizadas el día anterior que muy disciplinadamente había realizado hasta altas horas de las noches.
Eran las 5:00 de la mañana, sorprendido por los dos sueños anteriores, empecé a analizar y a reflexionar sobre, ¿Porqué estaba soñando ese tipo de cosas?; sino son muy común en mi persona. Automáticamente me acorde que la noche anterior me había acostado pensando en la noticia que la Universidad nos había dado, (habían planificado una actividad en donde nosotros íbamos a visitar la Asamblea Nacional); y según mis expectativas, por fin iba darme el placer de ver por primera vez en un solemne espacio a la más alta elite de delincuentes de nuestro país que gozan de legalidad y legitimidad ante nuestro Estado Social de Derecho.
Ese día, horas más tardes, realizamos la visita a la Asamblea Nacional y conforme realizábamos el recorrido por la infraestructura de la Asamblea Nacional, mientras observamos trabajar a los legisladores y mediante las técnicas de la División de acceso a la información pública y de participación ciudadana nos enseñaban la importancia del trabajo de este poder del Estado; mi paradigma se fue modificando de tal forma que logre comprender que los legisladores son personas de carne y hueso con capacidades y debilidades igual o semejante a las nuestras. Como joven, esto me motivó a seguir luchando en la transformación social desde las acciones pequeñas que impulsamos en nuestras localidades, claro paralelas con acciones estratégicas que podemos hacer con otros grupos a nivel nacional.
El ultimo día de clases, por la noche mientras estaba estudiando para el examen del curso, alguien de mis compañeros o compañeras se metió a mi cuarto de forma criminal y sustrajo de una gaveta de una mesa de noche, una memoria USB con información de de estricta privacidad, provocando de esta manera serios daños a nuestra integridad física y emocional de forma directa e indirecta en varios serios humanos.
Este acontecimiento me recordó los dos sueños que tuve en los días anteriores, además desarrolló una polémica a lo interno de los participantes del curso, pues no solo yo había sido objeto de robo, sino más bien una mayoría representativa del grupo e incluso algunos afectados con robos considerados mayores. Esto en gran parte del grupo provocó desilusión e indignación; dado a que se supone que las y los participantes del curso somos jóvenes lideres que representamos a gran parte de las organizaciones de la Sociedad Civil y a los principales Partidos Políticos de nuestro país. De tal forma que todo esto me dejo como aprendizaje y de objeto de estudio, “somos las y los ciudadanos que aprendemos antivalores de nuestra clase política o es la clase política los que reproducen antivalores, que en nuestra sociedad en su mayoría por ser muy pequeños los damos como hechos socialmente aceptados”.
Para concluir con mi narración considero que en la medida que construyamos seres humanos con valores y principios, consientes de los problemas de nuestra realidad social; en esa medida vamos a mejorar nuestra amada Nación Nicaragüense. De lo contrario, las juventudes solo viviremos soñando un mañana mejor.
- blog de ADINJA
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
